No podemos tener cachorros, ni rastros de sangre en un espacio tan reducido. Además, no tengo ni la habilidad, ni el tiempo, ni las ganas, ni el deseo de criar cachorros para venderlos o regalarlos.
Así que…..toca pasar por el quirófano.
Llevamos juntos casi 24/7 desde que tenía pocos meses. Salvo un par de horas en su jaula cuando iba a yoga o a gimnasia, claro. Así que esto fue un poco estresante. La dejé poco después de las 8 de la mañana y la recogí a las 3 de la tarde. Solté un puñado de euros y la acomodé con cuidado en el coche para volver a casa. Estaba atontada, se tambaleaba y babeaba como un borracho delante del escaparate de un kebab un sábado por la noche. Todo se le iba acumulando en el cono de la vergüenza mientras iba sentada en el coche. Me pareció prudente no dejarla sacar la cabeza por la ventanilla.

La veterinaria dijo nada de paseos durante 10 días, pero Vaea vive para sus paseos, así que tuve que sacarla 20 minutos esta mañana. Solo me aseguré de que no viera ningún bicho perseguible.

Después de una noche de sueño parece que está como una rosa. No parece empeñada en toquetearse las heridas, así que le hemos quitado el cono. Ha hecho unos cuantos zoomies alrededor de Lorenzo (el camión), así que tan doloroso no será.
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