Ya vamos cogiendo una rutina. ¡Y todavía no he visto llover!
La instalación eléctrica va tomando forma. Tan complicada y tan cara y/o peligrosa si la fastidio. Bueno, otra cosa más que añadir al currículum, supongo.

Todas las mañanas Vaea y yo seguimos saliendo una hora o así. Pasamos junto a una parcela con un cartel que, evidentemente, significa que está prohibido bailar como un egipcio.

Que suenen las Bangles
Después, desayuno y un té mientras sale el sol, y luego un día de trabajo. Después del trabajo, cena y un paseíto antes de que se ponga el sol.
Hay dos caminos hasta la finca. Uno por el valle y otro que sube por las colinas. Pero este último está cortado porque están poniendo tuberías de agua, y fuimos a ver cómo iba la cosa. Me parece que están echando grava, así que igual ya han terminado con las tuberías y pronto lo abren…..¡bien!

Fue en la vuelta de la mañana, cuando hice esta foto del amanecer y del cartel del pueblo de Ragol, donde deben de cultivar peras, al que llegamos.


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